Septiembre – Estrés hídrico y preparación del otoño
Si todavía no ha llovido, damos ruedas para cerrar grietas del suelo y reducir la evaporación del agua. En años secos el olivo entra fácilmente en estrés hídrico.
Señales que vemos en el campo
- Hojas enrolladas hacia dentro.
- Hojas arrugadas.
- Caída de aceituna.
- Maduración acelerada del fruto.
- Menor vigor del árbol.
Por eso solemos dar dos o tres pases de ruedas durante el verano.
También en septiembre:
- Regamos los plantones.
- Revisamos el estado hídrico antes de tratar.
- Realizamos tratamientos entre septiembre y octubre solo si el olivo no está en estrés hídrico y respetando los plazos de seguridad.
- Aplicamos herbicida cuando las condiciones son adecuadas.
- Revisamos goteros y líneas de riego antes de las lluvias de otoño.